VEGETARIANISMO 3: UNA VISITA EXTRATERRESTRE

Thoth: -Hola habitantes del planeta Tierra. Me llamo Thoth y soy el comandante de esta nave espacial.

Jacob: -Yo me llamo Jacob. Ella es María, mi esposa.

María: -¡Qué sorpresa: usted habla nuestro idioma! ¿De qué planeta viene usted?

Thoth: -Hola habitantes del planeta Tierra. Me llamo Thoth y soy el comandante de esta nave espacial.

Jacob: -Yo me llamo Jacob. Ella es María, mi esposa.

María: -¡Qué sorpresa: usted habla nuestro idioma! ¿De qué planeta viene usted?

Thoth: -Del planeta Worth.

Jacob: -¡Qué grande es su nave espacial! ¿Cuántos pasajeros caben?

Thoth: -Tiene cuatro asientos para la tripulación y espacio para medio millón de cadáveres

María: -¿Cadáveres?

Thoth: -Estamos aquí para conseguir nuevas provisiones.

Jacob: -¿Qué tipo de provisiones?

Thoth: -Habitantes de la Tierra.

María: -¿Ustedes comen habitantes de la Tierra?

Thoth: -Nos encantan. Mi plato favorito es Habitantes de la Tierra con salsa agridulce.

Jacob: -¿Cómo piensan ustedes conseguir esos cadáveres?

Thoth: -Invitamos a los habitantes de la Tierra a que visiten nuestra nave espacial. ¿Les gustaría ver su interior y maravillarse con nuestra tecnología avanzada?

María: -No, gracias. ¿Son estos símbolos en su nave espacial un tipo de escritura?

Thoth: -Si, es el nombre de nuestra nave espacial. Dice: El Juicio Final. Fue una idea de Zeus.

María: -¿De Zeus?

Thoth: -Es el mayor en nuestro planeta.

María: -¿Los dioses gobiernan su planeta?

Thoth: -En el planeta Worth todos somos dioses.

María: -¿Y comen ustedes habitantes de la Tierra?

Toth: -Así es.

Mary: -Pero no deberían hacer eso. ¡A nosotros, habitantes de la Tierra, no nos gusta que nos coman!

Toth: -¡A nosotros, habitantes de Worth, nos gusta comer habitantes de la Tierra!

María: -¡Es horrible!

Toth: -¿Por qué piensa usted eso? ¿No comen ustedes otras criaturas?

María: -Es cierto, pero son diferentes.

Toth: -No es verdad. ¿Son ustedes creyentes?

Jacob: -María lo es. Yo no. Espera, ¿me lo ha preguntado porque ustedes no comen creyentes?

Toth: -No distinguimos entre creyentes y no-creyentes. Dígame Jacob, ya que usted no cree en Dios, supongo que cree en la ciencia, ¿verdad?

Jacob: -Así es. Pero debo señalar que la ciencia no es algo en lo que uno cree, sino que trata de leyes naturales que han sido demostradas.

Toth: -No es cierto. La ciencia trata de leyes naturales que ustedes creen que han sido demostradas. Para nosotros lo que importa es la sabiduría; es procesar la información correctamente. ¿Sabe usted quien era Charles Darwin?

Jacob: -Por supuesto.

Toth: -Este científico demostró que todas las criaturas en la Tierra tienen un antepasado en común. ¿Por qué,

entonces, todavía sigue usted comiendo otras criaturas?

Jacob: -Porque eso fue hace mucho tiempo.

Toth: -Nosotros y ustedes tenemos antepasados en común, pero también fue hace mucho tiempo.

María: -¿Es cierto?

Toth: -Cuando sus antepasados cambiaron su dieta decidimos expulsarles de Worth. María, ¿tiene usted hijos?

María: -Tengo dos: Sofía tiene trece años y Jesús menos de un año.

Toth: ¡Qué bien! Me encanta bebé asado. Crujiente por fuera y tierno por dentro. Es absolutamente delicioso. Ya que es mucho trabajo conseguir esa corteza crujiente, lo comemos solo el día del Juico Final.

Jacob: -¿El día del Juicio Final?

Toth: -Celebramos el día del Juicio Final cada 5779 años del planeta Tierra. Según nuestro calendario esto ocurrirá tres días después de que regresemos de nuestra misión humanitaria. Entonces nos reuniremos en familia y comeremos bebé asado. Es una tradición.

María: -¡Es una tradición horrible!

Toth: -Yo creí que los habitantes de la Tierra no cuestionaban las tradiciones.

Jacob: ¿Por qué no comen ustedes vacas, cerdos y pollos? Es lo que hacemos nosotros. Tenemos muchos y podemos venderles algunos. De esa manera ustedes no tendrían que comernos.

Toth: –¡Uno debe comer un poco de todo! ¿No es lo que los habitantes de la Tierra que comen otras criaturas dicen a los habitantes de la Tierra que no lo hacen?

Jacob: -¿Quién le ha dicho eso? ¿Ha hablado usted con un vegetariano?

María: -¿Algunos de su planeta no comen habitantes de la Tierra?

Toth: -Todos comemos habitantes de la Tierra, pero solo aquellos que comen otras criaturas. Somos justos: tratamos a una criatura de la misma manera que ella trata a las demás criaturas.

María: -Sofía es vegetariana.

Toth: -No la comeremos.

María: -Pero ella adora a su hermanito Jesús.

Toth: -Como él no es vegetariano, mi familia comerá Jesús asado. Nuestra misión humanitaria consiste en restaurar la armonía en la Tierra comiendo aquellos habitantes que comen otras criaturas de la Tierra. Cuando Sofía tenga sus propios hijos, estos no pensarán en comer otras criaturas de la Tierra porque ya no quedarán habitantes de la Tierra que lo hagan.

Jacob: -Espero que ustedes no coman creyentes. Mi mujer es cristiana y yo recibí una educación cristiana.

Toth: -Jacob, para nosotros no importa lo que usted ha sido en el pasado, sino lo que usted es ahora.

Jacob: -¿Va usted a salvar a María por ser cristiana?

Toth: -Ella no es cristiana. Solo cree que es cristiana.

María: -Pero yo sí soy cristiana. Voy a misa todos los domingos.

Toth: -No es por ir a misa por lo que uno es cristiano. Un verdadero cristiano no come otras criaturas.

María: -¿Quién dice eso?

Toth: -María, Jesucristo dijo que no había venido para cambiar la Ley y uno de los diez mandamientos dice: ¡No matarás!

María: -Pero eso significa: “no matarás a otras personas”.

Toth: -Si significara “¡No matarás a otras personas!” diría: “¡No matarás a otras personas!”

Jacob: -Nadie nos dijo que estaba prohibido matar a otras criaturas. Los sacerdotes no nos lo explicaron.

Toth: -No deben ustedes culpar a los sacerdotes. Ustedes tienen un cerebro, ¿o no? Y saben leer, ¿o no?

María: -Supusimos que ¡No matarás! significaba “¡No matarás a otras personas!”

Toth: -Mira, les vamos a sacrificar NO porque ustedes coman otras criaturas, sino porque NO logran entender que No matarás se refiere también a otras criaturas. Les vamos a sacrificar porque ustedes no tienen alma – no sienten empatía – y, por lo tanto, no son más que carne.

María: -Pero si tenemos un alma.

Toth: -Las otras criaturas de la Tierra no opinan lo mismo.

María: -Por favor, no nos coman. Les rogamos que nos enseñen a tener empatía. ¡Dennos una oportunidad!

Toth: -Hemos inspirado varios cuentos para enseñaros la empatía. Algunos de ustedes han captado su mensaje, otros no.

Jacob: -Yo creía que los cuentos solo eran diversión.

Toth: -Ustedes solo piensan en divertirse. Incluso se divierten torturando a otras criaturas.

María: -Nosotros no torturamos a los animales

Toth: -Pero los comen. Las personas que no captan el mensaje oculto de Hansel y Gretel no tienen alma.

María: -La bruja malvada que puso a Hansel en una jaula para engordarlo y luego comerlo, me aterrorizó. Cuando Gretel logró liberar a su hermano me sentí muy feliz.

Toth: -Sin embargo, ese cuento no te hizo empatizar con los animales encerrados que ustedes engordan para luego comérselos.

María: -No sabía que debía de hacer esa asociación.

Jacob: -Por favor, perdónenos.

Toth: -Las personas a las que continuamente se les debe decir qué es bueno y qué es malo, porque son incapaces de entenderlo por sí mismos, son demasiada carga para el universo.

María: -Por favor, salven ustedes a Jesús. Sólo tiene 8 meses. Es inocente.

Toth: -No lo es. Todas las personas en la Tierra han estado aquí en varias ocasiones. Todos han recibido múltiples oportunidades para aprender cómo deben portarse.

María: -Yo no creo en la reencarnación.

Toth: -Las personas que se caen se lastiman. Da igual si creen en la ley de la gravedad o no.

María: -La reencarnación no está en la Biblia y la Biblia es la palabra de Dios.

Toth: -María, usted entiende igual de poco de la Biblia que de Hansel y Gretel. ¿Cómo explica usted que Dios dijo a Adán y Eva que morirían si comían la fruta prohibida y luego comen y no mueren? ¿Cómo explica usted que la serpiente, que usted asocia con el diablo, parece haber dicho la verdad al asegurar que entonces no iban a morir?

María: No lo sé.

Toth: Si Adán y Eva recordaron sus vidas pasadas, pero dejaron de hacerlo después de comer la fruta prohibida, no murieron físicamente, sino espiritualmente. Como a partir de ese momento ya no se daban cuenta de que después de la muerte se reencarnaban y que la vida continuaba, empezaron a temer la muerte.

Jacob: -¡Mirad aquellas estrellas brillantes en el Este! Se están se acercando.

Toth: -No son estrellas, sino las demás naves espaciales de nuestra misión humanitaria.

María: -Ay, ¡Dios!

Toth: -¿Te puede ayudar María?

María: -¡No me estaba refiriendo a ti, maldita sea!